Los difíciles comienzos del socialismo en Mieres


En este artículo estudiamos los comienzos de la Agrupación Socialista de Mieres en los primeros meses de su existencia, a partir de principios de abril hasta octubre de 1897.

En el número del 9 de abril de 1897 de “El Socialista” se informaba que acababa de crearse la Agrupación Socialista de Mieres, cuyo Comité estaba formado por Domingo Pérez como presidente; Bautista García, vicepresidente; J.R.F, tesorero; E.R, como secretario; Feliciano Rodríguez, secretario-contador; Marcelino Argüelles, F.P., y Fernando Valero y J.E. como vocales. Domingo Pérez Reventún fue un personaje fundamental en el socialismo cántabro y asturiano, un infatigable luchador. Fue uno de los primeros militantes de la Agrupación Socialista de Santander cuando se fundó en 1886, y uno de los más activos sindicalistas de la región, contribuyendo a la creación del Centro Obrero de Santander. A mediados de los noventa se trasladó en Mieres buscando trabajo, y en ese momento estaríamos cuando se fundó la Agrupación que aquí nos ocupa. Como veremos a lo largo de esta inicial historia, Domingo Pérez sería perseguido en Mieres, pero también después. Sería condenado a destierro y regresaría a Cantabria contribuyendo a la creación de la Agrupación de Astillero. Fue muy activo en la prensa obrera de la zona. Se retiró del Partido, pero antes de morir en 1928 donó a “El Socialista” la colección de cartas que le había enviado Pablo Iglesias.

La Agrupación tuvo su primera sede en Requejo, donde se recibiría la correspondencia, y donde se atendería a los interesados diariamente entre las siete y las nueve de la tarde.

Después de una de las primeras asambleas de la Agrupación, su presidente impartió una conferencia sobre el Partido Socialista y las Sociedades de Resistencia. Pero el acto se ensombreció. En mitad de la conferencia se presentó un guardia municipal pidiendo el permiso para celebrar la reunión, pero Domingo Pérez le informó que la ley no lo exigía, por lo que el agente se retiró. Domingo Pérez fue vigilado durante el resto de la noche. Al final fue abordado por dos guardias que intentaron que se fuera el acompañante que iba con Pérez sin éxito. Al final, después de una serie de provocaciones, fue detenido por el cabo. Se salvó de una agresión por la presencia de este compañero. Pero anteriormente, Pérez había sufrido una dura agresión protagonizada por varios individuos, y que le provocó una convalecencia de dieciocho días. Este hecho no había desembocado en ningún encausamiento. Desde Mieres se denunciaban a través de las páginas de “El Socialista” estos hechos, y se constataba que el alcalde pretendía impedir el establecimiento de una Agrupación Socialista en Mieres.

La situación personal de Domingo Pérez llegó a ser muy preocupante. Vivía casi encarcelado en su propio domicilio, dejando de salir de casa después del trabajo, y si lo hacía procuraba ir acompañado porque era seguido siempre por algún guardia municipal. Fue requerido por estos guardias en más de una ocasión en la puerta de su casa. El objetivo era amedrentar a Pérez para que saliese de Mieres o provocar un altercado para que fuera detenido. En “El Socialista” se volvió a denunciar al alcalde como inductor de esta persecución, y se llamaba la atención del ministro sobre lo que estaba sucediendo. Pérez había pasado a residir a esta localidad asturiana buscando trabajo y “al amparo de la Constitución del Estado propaga entre los compañeros de trabajo las ideas socialistas”. Es evidente que esta era la causa de la persecución.

La situación en Mieres se tensó mucho a finales de junio. El día 22 se organizó una manifestación para protestar por la noticia de la posible subida de los consumos, el odiado impuesto indirecto que pesaba sobre las clases populares. Ante la presión popular, que revistió carácter pacífico, se prometió que no subirían, que no habría un nuevo recargo. Parecía que el conflicto iba a solucionarse cuando procedió una provocación por parte del antiguo arrendatario del impuesto, ya que era muy común que estos impuestos fuera arrendados a particulares. La provocación consistió en arrojar unos objetos a los manifestantes, provocando heridas. Como el alcalde no actuó contra el provocador la multitud se exasperó, y la Guardia Civil hizo fuego, matando a dos obreros inmediatamente, aunque unas horas después fallecería también un adolescente.

Las autoridades pretendieron culpar a los socialistas de lo ocurrido, especialmente a Eduardo Varela de Oviedo, un personaje fundamental del socialismo asturiano y también de Bizkaia, a caballo entre el siglo XIX y XX, militar y con varias profesiones. Varela luchó intensamente por la causa socialista en el norte de España, por lo que no parecía raro, dado su protagonismo, que se le buscara como culpable de lo que había acontecido. Varela fue detenido en Oviedo. Otros socialistas corrieron la misma suerte, aunque ante la falta de pruebas, tuvieron que ser puestos en libertad.

Para protestar por todos estos hechos, junto con otros acontecidos en Bizkaia y Ferrol en relación con la inhabilitación de concejales socialistas, se organizó un mitin en Madrid, celebrado el 11 de julio, y convocado por la Agrupación Socialista Madrileña y el Comité Nacional. También protestaron la Agrupación de Valencia y la de Xátiva. Por su parte, se desarrolló otro mitin en Valladolid el día 15 por esta misma causa. También se incorporaron a la protesta el Círculo Socialista de Alicante, la Agrupación Socialistas de Manacor, los socialistas de Vélez-Málaga y de Elche, y la Agrupación de Sitges. Posteriormente, se sumaron a la protesta la Agrupación de Ourense y la de San Martin de Provençals.

Los socialistas de Mieres decidieron seguir luchando, a pesar de la persecución que sufría el presidente de su Agrupación, y de la represión violenta de la protesta por los consumos. El 18 de julio celebraron un mitin, a pesar de los impedimentos que se presentaron, ya que dos locales que se habían conseguido para celebrarlo fueron denegados a última hora, en una clara muestra de la presión de unas autoridades que querían impedir el arraigo de la organización socialista en la localidad. El acto se abrió con el discurso de apertura de Domingo Pérez. Participaron socialistas de Mieres, pero también de Gijón y Oviedo. Aunque se leyó el programa del Partido, el objetivo era protestar por los ataques que recibían los concejales socialistas en Bizkaia y Ferrol. Pérez aludió al silencio de la “prensa burguesa” en relación con los muertos en Mieres. El acto se cerró con una colecta a favor de las familias damnificadas. Lo recaudado se enviaría a la suscripción abierta en “El Eco de Mieres”.

En Asamblea, los militantes de la Agrupación de Mieres decidieron aprobar la celebración de un mitin en la localidad minera de Turón, muy cercana. Otro ejemplo de cómo poco a poco fueron asentando el socialismo en Mieres nos lo demuestra el mitin que se celebró en octubre dentro de la campaña “¡O todos o ninguno!”, que el PSOE organizó contra la guerra en toda España. Participaron unas 900 personas, una cifra impresionante, sin lugar a dudas.

Además de las oportunas consultas al Diccionario Biográfico del Socialismo Español, hemos trabajado con los números 579, 584, 589, 590, 591, 592, 593, 594, 595, 600, 601 y 607 de “El Socialista”.

Sobre los actos del 120 aniversario de la fundación de la Agrupación puede consultarse la página web de los socialistas de Mieres.

Domingo Pérez Reventún / Fundación Pablo Iglesias